Tras arduas tareas decidiendo qué hacer con la localización de mi vida tras finalizar el master (sí, he terminado el máster… finalmente) he descubierto que los planes nunca salen como están previstos. No se puede planificar demasiado nada en la vida, porque no tenemos control sobre ello. Si uno decide sacar adelante un proyecto, lo intenta, trabaja en ello, incluso termina tal empresa pero es posible que el resultado no sea el que se ha propuesto, no hablo que sea mejor o peor, sino simplemente diferente, un resultado que no esperábamos.
Así, pues, la vida te cambia en un momento, un segundo en que el resultado de una decisión gira el rumbo de tu vida y te permite llevar a cabo ciertas cosas que creías ibas a dejar en stand by. Recordaré este año porque ha sido en el que he dado el máximo de mi misma, teniendo en cuenta el cansancio físico y psicológico que eso me ha comportado… No voy a olvidar este blog nunca más, esta puerta de información no tiene precio, y para ello un regalo en forma de fotografías, las que tomé en el desfile apadrinado por Francis Montesinos en la URJC de Vicálvaro.
Los diseños de los jóvenes artistas son frescos y novedosos en cuanto a su osadía a la hora de disponer los cortes. Los colores vivos y los estampados florales me recuerdan al verano, ese que ya terminamos. Los detalles como los cinturones de abalorios de colores, despuntan como un buen accesorio no sólo para el propio vestido (el naranja) sino para combinar con otros outfits.







